Kiko Vega

Ne paniquez pas

Vengadores: Infinity War, la fin del mundo

Han pasado diez años, pero parece una eternidad. Entre Iron Man y Black Panther hay casi dos pelis por año, muchos guantazos y alguna baja inesperada. Pero no todo es morir, y el Universo Cinematográfico de Marvel ha ido, lógicamente, añadiendo personajes. Entre Stark y T’Challa hemos visto crecer (literalmente) a Groot o al Hombre Hormiga (¿o es gigante?), nos hemos reído de las bufonadas de Drax y de Thor y hemos vibrado con las peleas cruzadas del soldado de inverno y las dimensiones cruzadas más extrañas imaginables. Lo que nadie esperaba era que Vengadores: Infinity War, funcionase como la suma perfecta de todas sus partes.

Conoce a Thanos, el titán eterno, un devorador de mundos con sed de bisutería cósmica dispuesto a conquistar nuestro universo. Uno de los aciertos más importantes de Vengadores: Infinity War, es el brutal personaje que han diseñado para él Christopher MarkusStephen McFeely, todo bajo la supervisión de esos hermanos Russo que llegaron a la chita callando y con un pasado humorístico que han aparcado para la épica tragedia mitológica que supondrá un punto (y seguido) de inflexión en Marvel. Thanos es el sol que ilumina la galaxia marvelita, sí, pero es un sol que se acerca peligrosamente a la Tierra dispuesta a hacerlos añicos a todos.

Además de un villano que deja en pañales a cualquier otra apuesta malévola salida de una grapa, la peli de los Russo sale triunfal donde menos lo esperábamos: en su faceta coral.

La guerra del infinito se mueve con garbo y salero, reparte el tiempo en pantalla de manera ejemplar y, contra todo pronóstico, no resulta ni la mitad de episódica que las dos anteriores entregas de un Joss Whedon que empezaba a afrontar su decadencia artística y probablemente personal: aquellos Vengadores lucen en comparación como un piloto de una serie random para una plataforma random.

El tercer Avengers es una fiesta-homenaje a un puñado de personajes que, más o menos afortunados, llevan ahí una década prodigiosa intentando levantarnos el ánimo y a los que ahora nos toca abrazar a nosotros y ayudarlos a levantar cabeza, porque aquí se pone toda la carne en el asador y las consecuencias, se pagan. Infinity War tiene mucho tiempo para el desahogo, pero también es la historia con las imágenes más crueles que han salido de los estudios, y aunque te distraiga el encanto de una niña pequeña confundida en busca de su madre, lo que cuenta es el brutal retrato del fondo, logrando algo cada vez más difícil: el fuera de campo también sangra.

De todos modos, y volviendo a la celebración de la vida que es el cine Marvel, espero que algún día se haga justicia con el maldito colega de Peter Parker: tiene una única frase y vuelve a ser de carcajada.

 

brujasbuen rolloclásicos vivoscomediacomedia romántica de putos locosel marcianogente buenahollywoodKiko Vega recomiendalast man on earthrisasthe martian

Kiko Vega • April 25, 2018


Previous Post

Next Post

Leave a Reply

Your email address will not be published / Required fields are marked *