Kiko Vega

Ne paniquez pas

10 pelis para un año: Brigsby Bear, de Dave McCary

Parece fácil, parece una tontería. Una peli sobre un chaval peculiar que tiene serios problemas para relacionarse con la gente. Otra comedia independiente sobre gente rarita con buen fondo y tal.

10 pelis para un año: La cura del bienestar, de Gore Verbinski

Una historia de terror extremadamente incómoda y adulta que arranca como Drácula hasta hacer una parada de emergencia en un Corredor sin retorno.

10 pelis para un año: Manchester by the sea, de Kenneth Lonergan

Un viaje de ida al abismo disfrazado de comedia negra, Manchester frente al mar es la película más emocionalmente poderosa de todo el año.

10 pelis para un año: Colossal, de Nacho Vigalondo

Una pataleta en el patio de un colegio puede provocar un kaiju al otro lado del mundo.

Himnos de victorias adolescentes: las 50 mejores canciones de Weezer

¿Cuántas bandas pueden presumir de tener cincuenta temazos en su repertorio? De los siete millones de copias vendidas de su debut a los 75000 del disco blanco, Weezer nunca ha escondido su capacidad para crear melodías perfectas. Bueno, a veces sí, que algunas de las canciones de este artículo eran descartes que en el mejor de los casos formaron parte de un single o alguna edición de aniversario. Ponte cómodo, esto va en serio y lleva un rato: sí, son cincuenta.

Una historia indie de fantasmas: A Ghost Story

Editor, guionista, director de fotografía, realizador… David Lowery es un todoterreno que con 19 años rodó su primer cortometraje, Lullaby, y desde entonces no ha parado.

De la playa a la cafetería orgánica del paseo: Pacific Daydream de Weezer

A estas alturas no podemos pedir a Weezer que publiquen una obra maestra anual, y tampoco vamos a exigir a una mente tan peculiar como la de Rivers Cuomo, una mente peculiar no muy lejos de entrar en la crisis de los 50, que llene de pedales de distorsión el suelo del estudio de grabación.

¡Gora Netflix!

No tengo ni idea de quién demonios bautizó a Luis Piedrahita como “El Rey de las Cosas Pequeñas”, pero en un mundo justo el título tendría un nuevo dueño desde el momento en que Borja Cobeaga decidió plasmar en películas su pasión por lo bajona y la pochez.

Cuestión de explotación: Brawl in Cell Block 99

Anda por Sitges el bueno de William Lustig, un director que supo recrear como pocos la violencia y la humedad de los Estados Unidos de la década de los ochenta hasta mediados de los noventa, un maestro con un puñado de películas muy importantes para entender el cine del Bronx y un director que lleva casi un cuarto de siglo sin rodar nada nuevo.

Good Time: jo, qué noche

Cuando llegan los agradecimientos al final de la alucinada epopeya infernal de una noche de los hermanos Safdie, el primer nombre que aparece en la lista es el de Martin Scorsese. ¿Casualidad? No, no. Para nada.

1 2 3 4 7