Ne paniquez pas

Kiko Vega

1

Paddington 2, más allá de las feel good movies

El personaje revelación de 2014, el osito creado por Michael Bond hace ahora sesenta años, repite en las carteleras del mundo demostrando que solo hay algo mejor que las “feel good movies”: las “feel good bear movies”.

Paddington llegó hace cuatro años para poner unos cuantos puntos sobre unas cuantas íes y lograr lo más difícil todavía: que una película “infantil” cautivase a los adultos más que a los pequeños. Y es que mientras tus hijos ven a ese oso hermoso devorar mermelada y hacer el ganso, tú, amante del cine y las emociones fuertes, verás estallar tu corazón en mil pedazos a base de gags capaces de modernizar el slapstick sin salir de su pureza (básicamente cada vez que Paddington tiene una tarea) o las páginas troqueladas de antiguos libros pop-up en una de las secuencias más increíbles de la película, que además homenajea a la serie de televisión que convirtió al oso en algo más que un personaje de literatura para niños.

Paul King repite en la dirección, ayudado esta vez por Simon Farnaby, el vigilante Barry de la película y que ya estaba en la original, y la jugada ha vuelto a salir redonda, demostrando un talento para la composición y el ritmo como nadie más en este tipo de cine en la actualidad.

Paddington 2 arranca con un emocionante flashback que te va a dejar terso antes de que salga el primer crédito de la película. En una lección de guión y planificación, como mandan los cánones o los cuentos bien narrados, seremos testigos del origen de la familia del oso y de por qué unos cuantos años de oso más tarde nuestro peludo amigo querrá el mejor regalo posible para su tía Lucy. Algo tan simple como eso deja espacio a una serie de sólidos valores que transmite con un amor que no cabe en la pantalla.

La familia, los amigos, la educación, las mascotas y el valor, juntos, pueden jugarte malas pasadas, sobre todo si tienes en tu contra a un villano como Phoenix Buchanan, un Hugh Grant extraordinario empeñado en dejar de anunciar comida para perros aunque tenga que pasar por encima de un oso inocente.

Si había algo más que pudiera engrandecer la leyenda, una trama carcelaria llena de peligros y lavadoras pone esa nota de color que adorna el pastel perfecto.

Paddington lleva dos de dos, quién se lo iba a decir a este zampabollos del Perú cuando llegó con toda su modestia y buenas intenciones a los cines de un mundo real que, gracias a dios, está al margen de la ficción. Otro clásico con el que deberían crecer los niños del futuro.

buen rolloclásicos vivoscomediadirectores en peligro de extncióngente buenajiji jajaKiko Vega recomiendarisas

Kiko Vega • January 15, 2018


Previous Post

Next Post

Comments

  1. La forma del agua: la mujer de la limpieza y el monstruo | Kiko Vega

Leave a Reply

Your email address will not be published / Required fields are marked *