Ne paniquez pas

Kiko Vega

Forever: nada es para siempre

Maya Rudolph y Fred Armisen son dos todoterrenos que pueden hacer lo que quieran en esta vida y en la que toque. Matt Hubbard y Alan Yang son dos autores que han manejado su carrera entre series de prestigio y que han sabido conectar con el gran público y la crítica más seria, esa que únicamente es capaz de disfrutar con la comedia más sofisticada. Ahora, en Forever, los cuatro nombres unen fuerzas para presentar en Amazon la serie más inclasificable de la temporada.

June y Oscar han pasado una vida matrimonial cómoda pero predecible, hasta que un buen día (o no), de repente, se encuentran en una situación completamente inesperada que hará que ambos comiencen a replantearse su vida en común.

Es imposible hablar abiertamente de una serie como Forever, pero una cosa que sabe hacer de manera extraordinaria es utilizar el “fuera de campo” mejor que nadie hasta ahora, detalle que llega a la cima entre el final del primer episodio y el arranque del segundo, usando el espacio muerto, lo que no se ve, la visita al baño antes de poner otro episodio, como aterrador vehículo narrativo desatado. A partir de ahí estás perdido y caerás en sus redes.

Pero ojo, que no todo está tan bien atado aquí. La serie se sostiene, principalmente, porque no pasa de ocho episodios, ya que los acompañantes de los protagonistas no terminan de aportar carisma ni tampoco interés, convirtiéndose casi en minas anti-emocionales que esquivar por el nuevo barrio de este tristemente feliz matrimonio.

Afortunadamente, la excelente banda sonora del omnipresente Daniel Hart, autor de la mejor banda sonora del año pasado, nos permite pasar el trago de lo que va a convertirse en el toque de la casa de Alan Yang: el episodio ajeno.

En la segunda temporada de la excelsa Master of None, titulado New York, I Love You, Yang juguetea con los vecinos y los personajes ajenos a la trama dedicando un episodio entero a gente intrascendente. Y se convirtió de inmediato en una obra maestra y en el episodio más refrescante de una serie de los últimos años. Por desgracia, la maniobra aquí no funciona igual y termina perjudicando al conjunto casi tanto como esos personajes interpretados por Catherine Keener, Julia OrmondObba Babatundé, demasiados nombres para no aportar absolutamente nada. Como Peter Weller. Gracias a dios durante el tramo final de la temporada la pareja protagonista vuelve a hacer de las suyas, y con las aguas encauzadas, logra terminar bien arriba, casi como cuando estaba en la línea de salida.

A pesar de sus altibajos, no puedo dejar de recomendar echar un vistazo al barrio y dar una nueva oportunidad a un matrimonio aburrido.

amazoncomedia romántica de putos locosgente buenaWTF

Kiko Vega • September 17, 2018


Previous Post

Next Post

Leave a Reply

Your email address will not be published / Required fields are marked *