Ne paniquez pas

Kiko Vega

Blackwood: la sombra de una musa

Maldito verano. Hace tanto calor que lo único que buscas es el cobijo de un cine donde, casi con toda seguridad, estarán proyectando el enésimo blockbuster pagado con renminbis y carente de personalidad. Pero fíjate bien, porque en una de esas salas, tal vez en la más pequeña, pasen la nueva película de uno de los mayores talentos de nuestro cine.